LeytonStone, devastado por la lluvia

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Mientras escribo esto, cae sobre LeytonStone una lluvia rabiosa, desconocida.

Este es mi primer verano londinense, y ya estoy empezando a inquietarme. Las primeras semanas hizo un sol radiante que, junto con los puestos de frutas y verduras y la gente sentada a la fresca, me hizo pensar que estabamos en Napoles, pongamos por caso.

 Pero la meteorologia londinense es un poquito weird, to be honest. Un ejemplo humedo: hace un par de semanas habia hecho bueno (buenisimo) todo el dia, vi parejitas acurrucadas en la miniplaya del Tamesis, como si aquello fuera la Barceloneta, con botellas y sandwiches), pero ese mismo dia sobre las 6 pm de pronto oscurecio y cayo…una granizada. Vamos que de pronto vi llover, vi gente correr y no estabas tu, como si dijeramos.

Pero esa es la belleza de la isla chorreante. Gafas de sol y paraguas en la mochila y chubasquero y bocata y botellita de agua.

Fibra azulroja

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Como no iba a vibrar una fibra (oculta, minuscula) de mi corazoncito? Donde estaba la fibra, en el endocardio, tal vez en el miocardio? Pero vibro esa fibra, la note vibrar.

La note vibrar cuando entre en el mugriento takeaway de LeytonStone para pedirme un agradable y bien ganado paquete grasiento, colesterolemico. Bien ganado porque tenia los eggs shattered tras diez horas en el tajo, en un pueblito a cuarenta millas, Egham se llamaba el pueblito. Por cierto que el pueblito era identico a los de Manchester. Eran las afueras de Londres, pero podrian haber sido las de Manchester o aun las de Middlesbrough. Te alejas de Londres y todos esos pueblitos ingleses que te salen al paso, esas towns, son todos tan similares esos pueblitos, con sus takeaways, sus pubs y sus rebanitos simpaticos de escolares trajeados, esos harrypotters en manada(cartelito visto en el cristal de un takeaway: “No mas de tres escolares a la vez en el local, please”)

Vibro mi corazoncito, esa fibra barcelonesa recondita de la que hablo, y que ahi esta, debe estar, perdida en el conjunto del corazoncito. Entre, como digo, en el takeaway (los eggs shattered) y mientras esperaba a que la china me trajese la bolsa aceitosa contemple las imagenes finales del match Barcelona-Manchester en el televisor minusculo y aceitoso. Y en esas imagenes finales (era el minuto 86 o asi) vi que el Barcelona (y entonces, fue entonces cuando la desconocida fibrita blaugrana vibro) iba ganando por dos a cero. Quedaban unos pocos minutos y habia en la pantalla junto a los azulrojos figuras de color blanco (y no era el Madrid, era el United) iban corriendo desesperadamente tras el balon, con urgencia y miedo en los rostros, y ahi mi corazoncito y no solo esa fibra vibraba.

Y como no iba a vibrar si soy un producto del suelo de Barcelona y naci en una clinica de Barcelona junto al Camp Nou,  si mi madre hubo de soportar los dolores del parto y los del griterio del campo vecino (era un domingo, cuando asome al fin la cabecita alucinada  y mucosa).

Como no voy a vibrar (quiza no tan solo una fibra sino dos o aun tres) cuando Messi ejecuto el segundo, el killergoal, con la frialdad de un matarife frente al aterrado goalkeeper mancuniense, como no voy a vibrar si soy un producto de la especulacion inmobiliaria y los salarios miserables y el modelo farmaceutico mediterraneo y mafioso, como no voy a vibrar si he sido moldeado a partir de ese barro y ese suelo y de la arena de esa ciudad bonita, low cost, y de ese fango? Como no voy a vibrar, a ver?

Me senti orgulloso cuando sali del takeaway, tras darle la pound a la china, orgulloso de Messi y del sol y de la playa, y de Hereu y de LaPorta y de Guardiola y de la mortaja de Copito de Nieve y de las torres Mapfre y del estropicio criminal de Subirats en la Sagrada Familia y hasta del monumento a Macia, ese de las escaleras del reves en la Plaza Catalunya.

Como vibro mi corazoncito cuando Messi se saco una bota y se la besuqueo  su bota  y los tres equipos ingleses de las semifinales fueron puestos del reves. Tanta charlataneria en los tabloides, tanta vacilada, que si somos la Premier, la mejor liga del mundo, que si el Barca sera aplastado por los aguerridos jutos, que si no se que.

Sigo sin echar de menos a las palomas, pero durante unas horitas ha vibrado mi corazoncito de barcelones hastiado, exiliado, alienado. Cabreado, he vibrado.

Visca el Barca, y what the fuck visquen les comarques de la Catalunya Nova!

Turquia

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Entrara Turquia en la Union Europea? Debe entrar? Que clase de Europa tenemos en proyecto? Se mantendra ese proyecto?

El sueno de una Europa politica realmente unificada es antiguo y ha atravesado diferentes fases de determinacion y esfuerzo desigual. 1957 y 1992 fueron anos ambiciosos, ilusionantes. Algo adolescentes. Cual es el estado actual del proyecto, hacia donde marcha?

Europa como union de mercados va a continuar, naturalmente. Otra cosa es su efectiva unidad politica. En mi opinion, esa pretension, deliciosa e irrealista, hace ya algun tiempo que fue abandonada.

Es evidente que cuantos mas paises culturalmente diversos entren en la Union, mas complicada y hasta irrealizable va a resultar la unidad politica real, la emergencia de esos sonyados Estados Unidos de Europa.  Ir introduciendo Estados cada vez mas alejados cultural y politicamente del nucleo duro Occidental puede que resulte muy bonito y vistoso ideologicamente en estos tiempos relamidos, pero es ello realista si tenemos verdaderamente en mente un fin ambicioso y preciso, y no tan solo sonreir y estrechar manos en unas fotos?

Porque digo que la pretension original ha sido abandonada? Tal y como yo lo veo, la entrada no ya de Turquia (que esta por ver, pero que considero posible), sino de los paises del antiguo mundo ortodoxo-socialista que entraron en el 2004 y el 2007 va en la linea de una renuncia a una verdadera integracion politica. Es ya tan solo una union empresarial y de mercados lo que se busca.

Ademas la posible y futura entrada de los 70 millones de turcos (musulmanes y con la tentacion intermitente de abrazar el islamismo) disparara el rechazo popular a la Union Europea, ya nada desdenable en paises como el Reino Unido, Francia o Alemania (Espana todavia no, pero todo llegara: lleva como contribuyente neto tan solo desde el 2007). Eso, ese rechazo,  es lo que tal vez persiguen lideres conservadores como el tory David Cameron, con su a primera vista curiso apoyo a la entrada de Turquia.

Cada nuevo pais exotico incorporado contribuye a echar el cierre a  la caja de la Europa politica. Los Eurofobos lo saben. Por eso tienden a apoyar la candidatura turca.

EEUU es un gran defensor de esa candidatura. Eso tan solo ya tendria que ponernos en guardia. Quiere EEUU una Europa politicamente fuerte? La sola idea resulta graciosa.

I tell it like it is

Primero fue Middlesbrough, en el nordeste. Toda una experiencia. Un takeaway por block. Paraiso de la comida basura multicultural. Uno de esos sitios que hay que ver antes de morir, vamos.

Siete meses aguante alli, y tres alojamientos.

Luego vino Manchester. Mucho mejor: solo dos alojamientos. La ciudad, cool, stylish. Quiza demasiado. Llevo once meses, vagabundeando no solo por Manchester sino por el Gran Manchester y su atiborrado enjambre de minipoblaciones. Estoy ya harto de esta ciudad y de sus hermosos edificios victorianos. Es hora de moverse, de cambiar de aires.  

Que mejor aire que el sureno de Londres, la primera ciudad de Europa, paraiso de extranjeros, ingleses y desubicados? Si todo va bien, alli aterrizare dentro de unas tres semanas. Ya tengo nuevo alojamiento, nueva habitacion: la sexta en Inglaterra.

Espero que me guste Londres, porque mi proyecto es quedarme ahi bastante tiempo. La alternativa es volver a Barcelona (o a su arrabal Cunit) y francamente, de Barcelona en estos momentos no echo de menos ni las palomas. Espero que se me pase.

Van asomando

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Parece que UPD, la gran esperanza de aquellos a quienes nos interesa la Politica y mucho, y estamos ya hasta la patilla del esclerotico triunvirato PSOE-PP-Regionacionalistas con sus parcelitas, su moco radiofonico, sus pantallas y papeleria sectaria, parece que UPD, digo, va asomando poco a poco la cabecita.  En efecto, Rosa Diez ya sale hasta por TVE (unos segundos, eso si).

Pero por algo se empieza. Y ese algo por lo que se empieza es lo que asusta a los victorianos del PSOE, a los  carcamales del PP y los reyezuelos bananeros de CIU, PNV y demas.

Y ello a pesar del acoso de plumiferos como los del indigerible PUBLICO, con la gran estafa intelectual de la divisoria izquierda-derecha, idiotez de la que viven tantos mandarines y cuyo unico objeto es tener al personal bien controlado ideologicamente.

Rosa Diez, Fernando Sabater y su UPD van asomando, si. En Madrid, en Euskadi. Quiza pronto tambien en Catalunya, una vez hayan desaparecido los tontainas de Ciudadanos, que de pronto se han convertido en un estorbo. Van asomando. Hacia falta un partido de transversalidad ilustrada y de ceno fruncido, comprometido con el legado del Enlightenment, ese al que los misticos de la izquierda han dado la espalda, un partido libre de moralina progre, alejado de remilgados y squeamish, de gentes que se atrevan a pensar por si mismas, que no necesiten comisarios ideologicos que les digan lo que esta bien y lo que nino eso no se dice, eso no se toca, que cantaba el gran Serrat.

Si, si. UPD y sus hastiados vamos asomando. Y la esperanza de los que creemos en la Politica y en aquella herencia dieciochesca, y en la Razon, en la Educacion, en la Naturaleza . Tambien en la Ciencia, y en la aplicacion de su metodo a la Sociologia, la Economia, la Psicologia, la Historia. Las llamadas Ciencias Humanas, y que como tales forman tambien parte del mundo fisico, y no de orden sobrenatural alguno. Esperanza de los devotos de la Tercera Cultura, de la que muy pronto se hablara y mucho.

La isla

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La isla en la que ahora vivo: notable. Lo es desde no muy atras. No hace tanto, apenas unos rapidos y pocos siglos era una isla desgarrada y lateral, como la llamo el anglofilo Borges. Eso era, eso habia sido hasta su transmutacion en uno de los grandes reinos del orbe. Dante, en sus XIII-XIV, en su abigarrada y espeluznante Comedia apenas la registro. Hasta Chaucer estaba en el futuro.

Es pequena, esta isla. Al menos si tenemos en cuenta la vastedad sociocultural que contienen esos 200.000 y pico de kilometros cuadrados, esos 800 escasas millas de largo. Los dialectos ilimitados, vertiginosos, la multiculturalidad rampante de las grandes ciudades (de algunas, como la carinosa Manchester), la inquina Norte-Sur y sus agravios, sus quejumbres, topicos irritados del norte industrial y ese sur posh, vampirico, el prurito imperial, las relaciones dificiles con Europa, la desproporcion alucinante entre el tamano y situacion de la isla desgarrada y ese peso creciente y alarmante de las ultimas centurias.

Otro pais en crisis, en esta Crisis, el Credit Crunch, aqui llamado. Objeto de chistes (Credit Crunch Lunch, our offer) . Crisis. Como en la quejica Espana. Como se parecen estas dos tierras atlanticas, de pescadores y marinos orgullosos. Crisis economica, existencial. Hablan aqui los diarios, las tertulias del problema de la Gran Bretana, esa Britishness tan inaprensible y problematica, ese lamento tan parecido al de aquellos noventayochistas nuestros de mesa camilla y de baraja.

Me ha sorprendido la cantidad de ingleses que creen que su pais es crap. Britain is crap, me han asegurado en Middlesbrough, en Yarm, en York, en Warrington, en el Wigan de los mineros orwellianos, en Stalybridge, en Southport, en Salford. Crap, van diciendo cejijuntos con el aplomo de hispanos nordicos. Gentes que no sabe nada de la historia profunda de esta lengua de tierra.

En 1985 Saramago imagino una balsa de piedra y esa balsa de piedra iba a la deriva y era la Peninsula Iberica esa balsa, su Portugal y nuestra Espana, desgajada la Peninsula de Europa tras un cataclismo geologico, fantastico.

Pero la balsa no es fantastica, no puebla un sueno de ese portugues aprensivo y melancolico. La balsa existe, solo que no es Iberia, sino esa otra del norte que se arranca porque quiere arrancarse y que va a la deriva porque esta en su naturaleza, porque fueron demasiadas invasiones y traumas y violencias, y tambien introspecciones y avanzadillas.

Feliz 2009

Pues eso. Feliz 2009.

Los Muertos

1984

 

 

Los pájaros cantaban; los proles cantaban también, pero el Partido no cantaba. Por todo el mundo, en Londres y en Nueva York, en África y en el Brasil, así como en las tierras prohibidas más allá de las fronteras, en las calles de París y Berlín, en las aldeas de la interminable llanura rusa, en los bazares de China y del Japón, por todas partes existía la misma figura inconquistable, el mismo cuerpo (el de los proles) deformado por el trabajo y por los partos, en lucha permanente desde el nacer al morir, y que sin embargo cantaba. De esas poderosas entrañas nacería antes o después una raza de seres conscientes. «Nosotros somos los muertos; el futuro es de ellos», pensó Winston. Pero era posible participar de ese futuro si se mantenía alerta la mente como ellos, los proles, mantenían vivos sus cuerpos. Todo el secreto estaba en pasarse de unos a otros la doctrina secreta de que dos y dos son cuatro.

— Nosotros somos los muertos — dijo Winston.

— Nosotros somos los muertos — repitió Julia con obediencia escolar.

— Vosotros sois los muertos — dijo una voz de hierro tras ellos.

George Orwell, 1984

 Puede leerse perfectamentecomo una historia de terror. Yo creo que es la obra de terror de nuestro tiempo, junto a las jocosas pesadillas de Kafka. Nuestra gran novela gótica (vosotros sois los muertos). Y sin duda la mejor de las distopías. Y es que está hecha con todo el miedo y la sangre de la época. Es un discurso político, sí, pero pocas veces la política, la advertencia, el avistamiento y la profecía habian tenido un poder tan fuerte y directo, una más angustiosa capacidad para abrirse camino de un hachazo hacia la conciencia y romper el mar helado. Ese que según Kafka llevamos adentro.

Surge la poesía, brota increíblemente, como hierbajos entre los tablones de un suelo sangriento. Se rompe el pisapapeles que es una esfera y una metáfora y se rompe contra ese suelo y esa sangre. Se rompe la esfera y se esparce el contenido. Y se rompen los personajes, Winston y Julia, y el lector se rompe.

Al final, uno de los mayores desasosiegos que la literatura pueda dar. La sospecha de que el solipsismo y Berkeley y O’Brien y El Partido Interior estén en lo cierto. Si todo es un producto de la mente, si la verdad no es más que una construcción cultural y social, ¿existe entonces realmente dicha Verdad? Yo creo que sí, que no es sólo una construcción, sino unos cimientos, pero esa certidumbre ha temblado durante la lectura, para luego recuperar su equilibrio. Mi certidumbre ha temblado, y creo que la de muchos lectores. Que una novela, un simple texto, hoy dia te haga temblar es algo insólito, increíble. Reseñable.

Una distopía (Farenheit 451, A Brave New World, 1984, La Posibilidad de una Isla) siempre es una exageración. Las sombras son ahí inimaginablemente densas. Pero hay que pintar el cuadro con esos oscuros: sólo así se abre camino el impacto. Las sombras pueden ser más furtivas e inciertas fuera de los libros: ahi está el peligro, que no se las vea en la Realidad, bajo el chorreante sol de la vida cotidiana. Hay totalitarismos muy sutiles, en el mundo real, ahí en esa luz. Pero cuando laverdadqueda reducida al insultante periodismo declarativo, a los textos volátiles, al entramado verbal que puede hacerse y desahacerse: ahí están las sombras. El lenguaje reducido a laneolingua de la corrección política (recien llegados, daños colaterales, violencia).El idioma escamoteando miserias e infamias, el idioma desmantelado. Orwelliano tout court. Esa libertad proclamada e ilimitada o el crecimiento económico insistente que jamás (o muy raramente) se visualiza fuera de las pantallas. Las mentiras, bref.  Igual que en la Oceanía que soñó el aterrado Orwell.

Una gran obra no lo es sólo por la limpidez y honestidad de su mensaje. Orwell sabía muy bien de lo que hablaba. Sabía muy bien de lo que hablaba cuando se refería a la tramposa neolingua y su poder reconvertidor de lo real, a la caprichosa reconstrucción del Pasado, al Ministerio de la Verdady la manipulación (y sus sutiles trasuntos de nuestro mundo cotidiano), la falsedad como norma, los vastos gregarismos, los tótems ideológicos que ahogan la crítica, la dilución del individuo en nombre de las gloriosas abstracciones. Orwell vio, y muchos antes de él, la necesidad(desde la perspectiva del sistema) de mantener al hombre en un estado nunca demasiado alejado de la pobreza, el infinito sometimiento al trabajo (imprescindible método de control social) y a la ebriedad política, el (buscado) embrutecimiento intelectual de las masas (los proles).

¿Podrán soñar los postmodernos relativistas con un profeta mayor que O´Brien o una Biblia y texto fundacional como 1984

Un destello en medio de la negrura relativista, destello que se filtra en la historia narrada por Orwell: para la guerra, para la acción y la supervivencia (en situaciones límite) de los Estados no queda mas remedio que reconocer que dos y dos son cuatro. No queda más remedio. Por mucho que la Filosofía y la Política puedan en un momento dado jugar a que son cinco, insistir en que son cinco, jugar al sueño o al solipsismo.  Hay momentos en los que hay que abrir los ojos, que ponerse serio. Eso puede leerse en el texto del oculto y encarnizado enemigo del Gran Hermano y del infernal Estado Oceánico. ¿Hay ahí tal vez una posible fisura -o su esperanza- en el monolito argumentativo de O´Brien?.

Cuando acabé la lectura me pregunté qué sería de Winston Smith y de Julia, (lo que me sucede poquísimas veces), si la derrota era real y definitiva, o el discurso de O´Brien dejaba resquicio. Si esa Sociedad tan inconcebiblemente inhumana sería tan inamovible, si la Historia podía en efecto congelarse de ese modo, o el ser humano congelarse así con ella. La pregunta del lector sobre los personajes y su destino, al cerrar el libro. Eso sólo pasa con las grandes obras, esas que son algo más que una construcción verbal, esas que son algo vivo y que nacieron de alguna desdicha permanente de su autor.

Como Musil, como Bloy o como Kafka, George Orwell escribe desde el vigor y la obcecada denuncia. Política en el caso de Orwell, moral en los otros. Que lo escuchemos o no -victimas y verdugos, que acaso se confundan- eso ya es otro cantar.

Baja tecnología

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¿Y qué hago yo ahora con todo esto?  

Shania Twain

From this moment on (1998) 

 La canadiense Shania Twain, especializada en versiones light del country, se coloca aqui ropajes y túnicas de muchachita hindú o algo por el estilo, y le sale un video bizarre, sorprendente.

Aunque minuciosamente anglosajona en lo geobiológico, Shania (Eilleen Regina Edwards), se crió al igual que Suzanne Vega con un padre adoptivo no anglo. Jerry Twain pertenecía a la tribu Ojibwa, oriunda del Canadá. Shania significa algo asi como On my Way, según cuenta el wikipeda de guardia.

Al margen de esos orígenes (in-law) indiocanadienses, contemplando a la Twain en el video from this moment on ( 1998 ) con su disfraz asiático, se hace difícil no imaginar alguna gota de sangre india (americana o asiática) correteando por debajo de esa túnica.

 En el segundo tubo, una Shania más habitual, cowgirl y lavada a la piedra, en Any man of mine, de 1993. Llamativo contraste entre los dos tubos, las dos Twains.

Any man of mine (1993)

 

Lullaby, 1989 – The Cure

 

En algún lugar de este desconcertante blog creo haber hablado ya de Desintegration (1989), acaso el mejor disco de The Cure (Oro en 1989 y Platino en 1989 y 2004): su trabajo más tenebroso.  

Desintegration incluye la canción de cuna más famosa y oscura. Ahi van dos tubos con la versión original (1989) y la acústica (2001)

Casa Tomada

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Hubo un tiempo en que El País era sin discusión, el mejor diario de España. En 1976 saltó por primera vez a la arena de la prensa nacional con un estilo honesto, sobrio y veraz. Un diario nuevo, novísimo: moralmente. Irrumpía El País en un universo comunicativo melifluo, algo estancado y no poco ponzoñoso, rodeado de rotativos que habían estado conviviendo con mayor o menor entusiasmo con el Régimen franquista (como cierto diario de la burguesía catalana fundado por un Conde y que en 1939-1940 saludó marcialmente al improbable ”libertador”). Irrumpía El País, que habría de devenir referente ético y político. Inequívocamente comprometido con esa democracia embrionaria que iba tímidamente dibujándose. Era un diario que enlazaba con la tradición liberal y “progresista” (en 1976 esa palabra no sufría del manoseo y bastardeo actual) de cierto periodismo hispánico. El País no era otra cosa que una fresca ventana abierta: un compromiso claro y nítido con la libertad de expresión y de pensamiento, y -naturalmente- de asociación. Un diario serio, de ceño fruncido, eso sí. De poca broma. Nada peor podía caerte que un editorial negativo suyo. Nada peor desde la perspectiva de esa España liberal que en 1976 amanecía y “bostezaba”.

En febrero de 1981, mientras Pedro J. (y muchos otros)  esperaban a ver qué pasaba, El País sacó valiente y desacomplejadamente una edición especial, que titulaba: El País con la Constitución. Aquella portada le valió al diario su definitiva fama -a lo largo de la década siguiente- de campeón de la libertad, la claridad y el compromiso con la verdad. (pues la verdad de los hechos, antes de que el magma postmoderno se aposentase, aún existía y se aplaudía: se exigía)

En mi época facultística -en la primera mitad de los noventa- yo era de los que alardeaban con El País bajo el brazo. ¡Qué elegante, tomarse un café au lait en las inmediaciones pedralbinas con el diario a un lado, junto a la tacita! Hasta 1995 aproximadamente, se mantuvo mi respeto por él. Me gustaba -y sigue gustándome, lo único- su suplemento cultural, Babelia: sin duda uno de los placeres del sábado.

Este año de 2007 me enteré de que El País le había censurado un artículo a Savater. El filósofo llevaba treinta años colaborando con el diario; nunca, que se tenga noticia, le había sucedido algo parecido con el otrora prestigioso rotativo. El artículo censurado llevaba por título Casa Tomada, y jugaba conceptualmente con el famoso cuento homónimo cortazariano, en el que presencias invisibles y vagamente amenazantes van ”tomando”, ocupando, las diferentes estancias de una vivienda: ante lo cual, sus dos habitantes van simplemente replegándose en los pocos espacios que van quedando libres, sin rebelión alguna de su parte, con completo conformismo (total, en esas habitaciones no hay nada de interés, van como diciéndose, etc) hasta su definitiva expulsión de la casa.

Parece que la carga metafórica del cuento cortazariano y el derrotero del artículo de Savater no gustaron al señor Lluis Bassetts, actual demiurgo (editorialista) de El País, que lo desechó. El problema -y parece que Bassets y otros como él no acaban de entenderlo- es que ya no estamos ni en 1976 ni en 1990, y estas cosas hoy dia se saben instantáneamente. Y luego sucede que hay que dar incómodas explicaciones y recurrir al típico lenguajito socialdemócrata de la miel y las hojuelas, ese que ruboriza al propio emisor. Instantáneamente se supo pues la censura del artículo, instantáneamente rebosaron en el blog de Bassets los comentarios críticos, la confusión, las preguntas (¿Es esto verdad, se ha producido en verdad esta censura en nuestro amado diario?, se preguntaban no pocos afectos). Bassets eliminó de su blog esos comentarios incómodos. Más tarde se vio obligado a reconocer toda la secuencia de hechos, edulcorándola con una explicación que, supongo sólo convenció al lector militante de El País: ese que desfila marcialmente cada dia ante el kiosko. Hoy dia, con Internet y su explosión informativa, ese tipo de lector esta condenado si no a la extinción, sí a una implacable minorización. ¡Ah, ese lector disciplinado y marcial, que al repunte de cada alba se cuadraba ante su diario favorito!. Lector que tan cotidiano fue hasta el comienzo del siglo XXI. Eso se acaba.

De ocurrir diez años antes, el asunto Casa Tomada hubiese quedado en el ámbito de la rumorología (“No, no creo que eso sea verdad, El Pais jamás censuraría” o incluso “Si lo han censurado será por algo” (sic) . Hoy dia las cosas no funcionan así, pues esas cosas, se saben o se acaban sabiendo.

 Dejando aparte este lamentable asunto -que podría haber sido sólo un lunar ¿Qué es hoy El País?: una sombra de lo que fue. Nada queda de su viejo rigor, de su viejo compromiso con la verdad de los hechos (al margen de las interpretaciones ideológicas que se hagan más tarde de esos hechos, claro está), de su dinamismo indagador e investigativo, su seriedad, su antigua ”poca broma”. Hoy dia es una frívola cabecera postmoderna más: blanda y complaciente. Otro magma de acrítica corrección política y servidumbre partidista.

A veces todavía lo compro, sí. A veces (también) me gusta recordar mis sueños de hace diez años.

80

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El otro dia en El club de TV3, oigo la homilía medioambiental del conseller de Medi Ambient i Habitatge, señor Baltasar.

El señor Baltasar anuncia la inminente entrada en vigor de la prohibición de circular a más de 80 km/h por la llamada area metropolitana de Barcelona que, como es sabido, llega hasta Castelldefels: localidad situada a más de 20 km del señorío administrativo del alcalde Hereu. Ese que administra con el 20% de los votos del electorado barcelonés (lo que me parece bien, pero que se sepa).

80 km/h por la autovía de Castelldefels. Velocidad de motocicleta. ¿La razón? Si entendí bien al sacristanesco conseller, si comprendí bien la homilía televisada, la razón es el intento de disminuir la contaminación y las enfermedades respiratorias de los ciudadanos (sic). En el horizonte está el cumplir con el famoso protocolo de Kiotto.

Pero vamos a ver. Para lograr esos (presuntos) objetivos sanitarios y medioambientales ¿Lo único que se le ocurre a esta pandilla es poner el automóvil al nivel de la Renfe y ayudar a que un ciudadano tarde una hora entera en recorrer los cuarenta ridículos kilómetros que hay entre Vilanova y BCN?

Vamos a ver, vamos a ver: la gente ha de marcharse de Barcelona por culpa del bandidaje inmobiliario, right? La colla tripartita gobierna desde 2003 en la Generalitat y desde 1995 en el ayuntamiento de Barcelona. Generalitat y ayuntamientos tienen las competencias exclusivas en la materia (lo que, dicho sea de paso, convierte en un majadería más el invento zapateril del Ministerio de la Vivienda, ese que ahora manejará la pesecera Chacón). Generalitat y ayuntamientos no han hecho absolutamente nada en estos 10-12 años para reconducir una situación que se les acabó yendo de las manos. Si es que alguna vez tuvieron intención de reconducir tal situación y de que no se les acabara yendo de las manos (chistecitos antisistema, véase Mayol, aparte).

Résultat: los barceloneses tuvieron (tuvimos) que hacer la maleta y largarnos. ¿A donde? Pues a Gavá, a Viladecans, a Castelldefels, a Vilanova o más lejos aún. Pero el trabajo, la actividad económica y empresarial, seguía estando en Barcelona e inmediaciones, con lo cual tuvimos que seguir umbilicalmente unidos al Cap i Casal.

No solo han sido absolutamente incapaces de aliviar -no ya resolver- el problema inmobiliario, sino que ahora -en nombre de razones de lo más dudoso- le complican un poquito más la vida a ese ciudadano que ha de trasladarse diariamente hasta Barcelona  para ir a trabajar. Al desastre Renfe (que afecta en especial al Baix Llobregat), al bandidaje de los peajes (5 euros cada carrera), que cuenta como única alternativa el increíble circuito (las curvas) del Garraf: a eso, el señor Baltasar y sus amigos vienen a añadirle una nueva genialidad prohibicionista.

No me creo absolutamente nada de esta gente. Ni de ellos, ni de sus supuestos objetivos o razones. Nada. No está en absoluto claro que bajando la velocidad de 120 a 80 disminuya la emisión de partículas contaminantes de una manera significativa (considerando entre otras cosas que los automóviles no son la única fuente de emisión contaminante). Y aunque así fuera, la prohibición es siempre lo más fácil, claro está. Si la contaminación es un problema tan grave -que lleva a los sacristanes del tripartito a preocuparse, más bien a obsesionarse por nuestra salud broncopulmonar- no sería mejor que el Sistema Económico del capitalismo movilístico-petrolero-carbonero cambiara de paradigma, que se atreviese a dar el salto? ¿Porqué no se vuelca en el desarrollo de combustibles alternativos? Si, ya se que tal cosa no es fácil, pero tengo serias dudas de que se intente con la seriedad suficiente. Están las petroleras de por medio, y eso significa mucho de por medio.

Volviendo al ámbito de competencia de las admistraciones españolas y catalanas: también podrían mejorarse las comunicaciones, o potenciarse el transporte público. No entiendo como estando la Renfe en la situación vergonzosa en la que está, se ha atrevido el tripartito a apretarle aún más las tuercas al ciudadano con una medida así. Cuando lanzaron el globo sonda en diciembre, yo pensé: no se atreverán. Estos se atreven a todo, rodeados como están de dioses. Entre ellos esa divinidad tan actual y temible: el medio ambiente. Que la tecnología tiemble ante su ira. Y tiemblen de paso los ciudadanos y sus bolsillos.

¿He dicho ya que no me creo nada? ¿No será más bien que Baltasar y sus amigos saben que no vas a poder resistir la tentación de pisar el acelerador cuando vayas por la autovía de Castelldefels sin tráfico a una hora tardía de la noche, por ejemplo? ¿Quien va a resignarse a ir a 70 u 80 por hora -velocidad poco menos que de ciclomotor- en un tramo recto de autopista y sin más vehículos a tu lado? Casi nadie. Anda que no van a recaudar, los amigos.

Afilando los dientes, me los imagino. Los dientes y los radares.

Otra cosa: la medida no afecta a los del Maresme, los del noreste. ¿Qué pasa, que lo de Kiotto no va con ellos? ¿Ellos sí que pueden ir en turbo?

¿Siempre tenemos que pagar el pato los moritos de la Catalunya nova, o qué?

Animal Instinct, 1998- The Cranberries

 

Es posible que una letra, unos lyrics tengan interpretaciones variadas, y que no sean siempre complementarias. Que sean hasta antitéticas, en algún caso.

Un clip es una minipelícula que puede tomar partido por una de las posibles interpretaciones. Tal cosa es lo que hace el clip del Animal Instinct, de The Cranberries.

La minipelícula relata -por vez enésima- el enfrentamiento entre Antígona (la tierra, la sangre) y Creonte (la ley, el Estado). Eso relata. Y toma partido -como suele suceder en el arte, como casi siempre sucede en el arte, y en cierta política irreductible- por, como no, Antígona.

La Antígona rubita a quien Creonte le arrebata los niños. Creonte le arrebata los niños y los toma a su cargo. Porque Creonte desconfía de la capacidad de esta Antígona para ocuparse de los niñitos. I’ ve got an interview in two days, I am gonna get the job, I swear -chilla Antígona, para que los emisarios de Creonte no se le lleven los niños. Los emisarios de Creonte se le llevan los niños.

Antígona lloriquea mientras toma café o tal vez té (suddenly somethin’ has happened to me, while I was having my cup of tea). Antígona reflexiona sobre ella misma (tal vez), reflexiona sobre su destino y el de sus niños. Antígona resuelve arrebatarle los niños -sus niños- a Creonte. Antígona se pone una peluca negra y se acerca hasta la Children’s aid y se lleva a los niños; mete a los niños en el asiento de atras del coche y se los lleva. A los niños. Se los lleva Antígona a los niños y los arrastra carretera y manta por el medio oeste. Porque eso es USA y no el Peloponeso, y en USA las dudas existenciales o las discordias con el Estado se resuelven una de dos: o agarrando un rifle o agarrando la carretera.

El clip toma partido por Antígona y por la sensibilidad y por la sangre. Y al diablo con el Estado. Pero si este Creonte (la administración USA) te confisca a los niños, yo creo que es por que eres una Antígona de cuidado, una mala Antígona, aunque tengas una entrevista en dos dias y vayas a lograr el trabajo (I swear!). Eso pienso yo. Pero el clip piensa otra cosa. Y piensa que el animal instinct es irreductible y eso canta y lo canta a través de una música elegante y una bella y visual poesía de carretera. Porque el instinto y la sangre con poesía y música entran y entra también el culto a la tierra y el culto a la sangre.

Pero una civilización no se construye (sólo) con sangre o con tierra. También con ley, aunque la ley sea menos poética. Como va a ser poética la ley despues de Kafka. En fin. Pero que no nos falte.

 

El guateque – 1968, Blake Edwards

El Guateque (The Party) es un auténtico paseo antropológico por los sesenta. Como buena parte de Blake Edwards, del Edwards sesentero: el de la Pantera Rosa o del Desayuno con diamantes.

¿Qué es El Guateque? Ante todo: una sucesión de gags espléndidos, como el del zapato inoportuno que se escapa y que luego cuesta tantísimo de recuperar. O la búsqueda del angustioso cuarto de baño. O el encontrar un poco de alegría en una party desdeñosa. Encontrar a Claudine Longet.

Sorprende la elegancia de Peter Sellers, la contención de su personaje. Sí, esa especie de elegancia en el ridículo. Se puede hacer el ridículo -insistentemente como el Sellers hindú- pero de un modo arty.

La película cuenta también -no va a ser menos- con sus lecturas intelectuales. La irrupción de elementos orientales en la cultura occidental, dicen, o se ha dicho. Ese elefante. La irrupción oriental de George Harrison. El Sargento Pepper. La India que irrumpe: en los Sesenta, en Occidente.

O el enfrentamiento en clave slapstick entre un Hollywood apoltronado y otro emergente. Emergente y fresco y con ideas.

No se. Yo me quedo con el gag magistral del zapato, el del tubo adjunto. Empecé a reirme con él de niño, y aún me dura. Me quedo -igualmente- con el Nothing to lose de Mancini, su encanto y su magia sixties.

Me quedo con toda la película, que reveo en momentos de excitación o de melancolía. Hindú me he sentido en muchas fiestas.