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Archivos Mensuales: mayo 2007

Hace unos dias me abrí otro blog en WP, al que he bautizado con el nombre de Objeto de deseo: La Ciencia.

En ese nuevo blog me ocuparé de las diferentes aproximaciones a la Ciencia, considerada ella misma un objeto de estudio, pues como objeto de estudio puede también tratársela y no sólo, como muchas veces se hace, un método de conocimiento, un instrumento.

Es un instrumento o método de conocimiento por lo tanto, que a su vez puede conocerse, estudiarse. Las aproximaciones a dicho objeto pueden ser de todo tipo: en su marco histórico (Historia de la Ciencia), acercamientos desde la Sociología (incluidos los intentos de apropiación indebida por parte de esta disciplina), diálogos entre la Ciencia y las Humanidades (la famosa bifurcación de las dos culturas y las ideas para corregirla), etc.

En fin. Material para la discusión hay. Lo que me interesa es, ante todo, el impacto social y cultural de la TecnoCiencia a lo largo de la historia y también la Ciencia en sí misma (qué es y qué no es Ciencia, criterios de demarcación, disciplinas “fronterizas”, etc)

En el nuevo blog escribiré sobre todo articulos originales, pero incluiré también algún que otro texto antiguo relacionado con el tema propuesto y que haya publicado anteriormente en alguna de mis antiguas bitácoras (en el Hexágono o cualquier otra) o de mis incontables y enmohecidas webs 1.0. Procuraré ponerme serio en el nuevo blog. Y El Hexágono lo dejaré para los aflojamientos.

La escritura de estos textos ha de servirme además para un buen manejo de la espada ensayística en el campo descrito (manejo que desearía elegante y eficaz- mano izquierda en la cadera- ante cualquier enemigo postmoderno, por temible que sea, o salvaje). Pretendo en un futuro, a unos dos o tres años vista, dedicarme al tema en exclusiva.

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Acurrucado en la húmeda habitación, intentó sacudirse una vez más el tedio, ese tedio insufrible que lo carcomía, que más bien lo devoraba. ¿Cómo había podido caer él en el fondo de aquella habitación y de aquella remota isla? ¿Cómo desplomarse hacia aquella Soledad, a las humillaciones minuciosas?

Lowe, ese hijo de puta – pensó. Desencajado. Rara vez se refería en otros términos a Hudson Lowe, gobernador inglés de aquella maldita isla, el ínfimo y apartado trozo de tierra que había acogido su desplome increíble.

Hasta las tertulias le aburrían ya, aquellas en las que era todavía posible sentirse el dios que había sido, en las que se sentía capaz de exigir aún la etiqueta cortesana; encuentros desvaídos en los que un puñado de hombres y sus familias lo adoraban como el nuevo Carlomagno que era todavía a pesar de todo.

“Malditos ingleses. Malditos, malditos. Canallas”  ¿Como había podido pensar por un tímido momento, por un tímido momento siquiera, que aquellos isleños semisalvajes iban a tratarlo con el decoro que él merecía? ¿esos recien llegados a la Etiqueta y a la Civilización? Él había asumido la derrota y el canto de cisne (canto que hizo por segunda vez temblar al Continente), tras el centenar añadido de dias, centenar inconcebible arrancado a última hora a sus enemigos, esos que lo creían ya enterrado.  Acabados aquellos dias, acabado el engañoso y último estertor, liquidado definitivamente su Manto, había pretendido marcharse a América. No a la América grosera y material que iba a mostrársele a aquel siglo y también al siguiente, sino la apacible y romántica de Chateaubriand, aquella recogida en su Atala. Sí, la América del aristocrático francés (ah Chateaubriand, cuantos tumbos tú también, de revolucionario a apólogo rotundo del Cristianismo, pero que noble y que sólido siempre!), la América revelada al comienzo electrizante del luego ramplón XIX. Ese viaje (de contenido mentiroso) del aristócrata a las antiguas colonias de los ingleses, pero ¿qué importa la mentira, cuando sus formas encubren la Verdad, o una Verdad?

Había pretendido huir a América. Y llevar allí una vida incógnita y rural, perdido en las  inmensidades del continente sobrehumano. El infinito revelado a Cortés. Desdibujado (él y su pasado), se quería desdibujado, en ese infinito. El sabría. Los demás, no. Pero él sabría, siempre.

América

Hubiera querido salir de Francia, llegarse por Océano a las Américas, a las trece colonias políticamente engoladas. Pero la costa francesa estaba infestada de ingleses. De ingleses. Toda la Armada Británica acordonándole la salida. No le permitieron cruzar el Océano. Y lo llevaron a aquella isla, donde estaba previsto que pasara el resto de sus dias.

En Longwood, el paraje más desolado de un islote desolado, aplastado por vientos -vientos que excitarían imaginaciones románticas en esas décadas iniciales, en aquel 1819- aplastado por recuerdos y por odios. Las termitas desmontaban Longwood, desmontaban la casa en la que lo recluyeron, y el tedio lo aplastaba a él, Emperador de Europa.

Acurrucado en la habitación, en el fondo de la casa, helados su sensibilidad y sus huesos, se dijo a sí mismo: “Aquí me han enterrado en un espacio minúsculo distante 2000 kilómetros de la costa africana, continente del que sólo conocemos las costas. 12 kilómetros separan los extremos de la isla mínima. Dos meses tardó el barco en traerme desde Francia. Ya en la isla, encontraron necesario colocarme a 500 metros de su suelo, en esta montaña, aquí en Longwood. ¡cuantas prevenciones, cuantos cuidados y miedos para vigilar a un hombre desplomado! Qué pequeños se me aparecen en el fondo los ingleses desde esta soledad y esta altura!. Los ingleses y el conjunto de los hombres.

Pues yo aquí acurrucado en esta habitación fria y alejada, desgajada de la Geografía y del Tiempo, soy acaso más grande que todos ellos juntos.”

SGL, 2007

(Con dedicatoria para postmodernos: “hay que enfrentarse cara a cara con la Naturaleza“)

Vio el fardo colgante. Lo vio desde lejos a través de la oscuridad y la espesura.

Se cuestionó una vez más acerca de la conveniencia de lo que iba a hacer. Mientras avanzaba, le volvió a la mente la imagen del viejo Galeno, el Príncipe. Barruntó si al de Pérgamo le fue otorgada la disección de algún cadáver. Humano. Roma lo prohibía. Un cuerpo. No de mono, ni de perro. Humano.

El señor de los médicos -de quien lo separaban 1400 años y la admiración de las Universidades- había recorrido el último arcano de la Anatomía, dejado escrita la palabra última, irrevocable. Eso se proclamaba en París, y lo proclamaba (con sonoridad especial) Silvio, su maestro.

El Príncipe de la Medicina Grecorromana había salido de la oscuridad de las épocas para restallar como dogma. Una palabra revelada la suya, palabra que los Siglos tras hurtársela había restituido a los hombres, conminándoles a la admiración unánime. Galeno, sus escritos: suerte de divinidad textual y filosófica, de Sagrada Escritura, como los Evangelios trabajadamente selectos que aquella Cristiandad de hierro aconsejaba (exigía) a los fieles.

Yo encontraré los errores, si los hay –pensó, a unos metros ya de la cuerda y del cuerpo, desconocido y oscuro.

Avanzó esa pequeña distancia final. Un rayo de luna le salió al paso, casi a tocar ya del cadáver colgante. Un criminal, tal vez. Acaso tan sólo un pequeño ladrón. Se preguntó si sería capaz de acarrear aquel peso solitario, sin ayuda. Hay que enfrentarse cara a cara con la naturaleza -se dijo- atreverse a abrirla en canal, no revolotear entorno de ella como hacen los modernos e hicieron no pocos antiguos.  No el Príncipe por cierto. No Galeno.

Agradables misterios

Con gran esfuerzo, descolgó el cuerpo. Le llevó muchísimos minutos transportarlo, arrastrarlo hasta su refugio. Durante el penoso trayecto -el penoso arrastre- se le abrió paso algún remilgo ético. Hasta ese momento tan sólo había escarbado en tumbas, atrayéndose partes y huesos: porciones tímidas de Naturaleza o de Muerte.  (300 años tardaría una muchachita inglesa, amarilla y lóbrega, en trasladar al papel una peripecia como la de aquella madrugada; 300 años tardaría Mary Shelley en recrear en el Arte y en el Sueño aquel trayecto suyo débilmente documentado.) Hay que recorrer el planeta y lo vivo y sus superficies desdichadas, se repitió. Sin rehuirlas, sin ampararse tras libros antiguos o tras los púlpitos o la púrpura. Yo voy a hacerlo. Y conmigo, Europa, a partir de ahora, también lo hará.

Al fin alcanzó su destino. Él y el cuerpo del maleante franquearon la entrada y el refugio. Respiró hondo tras soltar el cadáver. Aquella misma noche le echaría un primer vistazo. Un primer examen. Y al dia siguiente comenzaría a abrir aquel cofre robado, a arrancarle enigmas al Mundo.

Volvió a pensar en Galeno, a quien adoraba. Pensó en sus libros. En aquel regreso triunfal suyo al Occidente Cristiano tan poco tiempo antes, tras un milenio largo de olvido abarcante, obcecado. En la oscuridad, replegado él y su pensamiento, retornó a la imagen del cuerpo robado, anticipando agradables misterios.

No se incorporó ya, aquella noche. Antes de sumergirse en el sueño (en su agua oscura) con claridad de súbito deslumbrante, Andreas Vesalio se preguntó qué nuevos secretos de su funcionamiento y de la Vida le depararía esa nueva muerte.

SGL, 2007

Llamazzari: supercool

Como no voy a ser menos que Gaspar Llamazares, he desembarcado yo también en Second Life.

Nunca mejor dicho lo de desembarcar, ya que tras crearme mi avatar, esto es, mi trasunto virtual, mi alter ego electro-tridimensional, he sido colocado -mi avatar ha sido colocado- en una especie de isla supercool.

Como soy nuevo en la isla y en ese mundo virtual y extraño, en estos primeros pasos me limito a deambular por el paraje, a aprender a caminar, mover mi avatar. En cuanto al avatar que he escogido para representarme, bueno, he procurado que sea el menos espantoso de los posibles, de los que se me dieron a escoger. Aunque si me encontrase en el mundo físico con un tipo parecido a mi versión virtual, saldría corriendo práctica, virtualmente. Etiqueta de mi avatar, a escoger entre seis, si tienes el paquete básico: City cool, o algo así. Horrible.

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De momento me dedico a fatigar la isla, especie de Port Olímpic tan sólo un poquito más espantoso, y sus instalaciones. Me salen al paso todo tipo de gente variadísima, supercool, beautifuls todos. De pocas palabras y muchos gestos y sonrisas. Como en el mundo físico, en eso.

Me hago llamar Leyden Capalini en ese mundo. Lo de Leyden es por lo de la botella de Leyden, ese condensador o almacén de cargas eléctricas, electro-experimento de Musschenbroek, de 1746. Lo de Capalini es por Leo Di Caprio. No entiendo porque Llamazares no se ha hecho llamar Giulio Llamazzari, por ejemplo, en ese mundo.

¿Qué se le habrá perdido aquí a Llamazares, a Giulio, aquí en esta Isla? Aunque Second Life no se limita a esa isla, lógicamente, sino que pretende ser una réplica punto por punto de la First Life, del conjunto del planeta, versión First. No puedo evitar una sonrisa cuando me imagino a Llamazzari y su mensaje tan manoseadamente de izquierdas -manoseado el mensaje, claro, no su aplicación que sigue y seguirá inédita- en un entorno tan bruscamente opuesto. Manoseadamente de izquierdas y ni tan siquiera tan cool como el de la Mayol o el Bio-Saura, su maridito. Sino que, para más inri, izquierda la de Giulio comparativamente julioanguitesca, califesca.

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Aunque bien mirado, miro mi avatar, miro su espalda mientras camina, mientras lo hago caminar con los cursores -ya que este Sera-Second, este Capalini y su entorno, la islita, mucho rollo, pero en el fondo no es más que una nueva megafrikada de ámbito planetario, una sofisticada maquinita de bar versión 2007 -cuando lo hago caminar con los cursores, digo, a mi avatar tan cool, con su perillita y ulleretes de diseny and so, me pregunto si sacaré algo de aquí, algo utilizable para mi First Life que, superada ya la larguísima adolescencia de larguísimo, es la única que me interesa. La First Life, sí. Dejémonos de rollos. Además para pagarte la Second Life, has de sacar dinero de la First, monín. Mientras camino -mi avatar camina- pienso que más allá del paquete básico, (me he bajado el Client del básico) hay otros paquetes de pago, es de presumir que con más funcionalidades. Hay que adjuntar número de targeta y dígito de Control. By the way: el número de la targeta, el dígito de control y demás no son Second, son First. Que no se engañe nadie.

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Seguiré hablando de esta cosita tan guay. Ay.

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Solaris. Steven Soderbergh, 2002

A veces, muchas veces, me pongo a pensar en esa obra Lem-Tarkovsky que es Solaris. La obra conjunta de ese autor conjunto. El pack libro-película (Lem, 1961 / Tarkovsky, 1971), sin olvidarme del comentario a pie de página de 2002 del estimable, aunque algo romo, Soderbergh.

Solaris, el Planeta, el Océano; el Enigma. Una Inteligencia, una Sensibilidad, ¿una Crueldad? incomprensibles. También la Tierra es un enigma. Ella también “crea”, o pare de su seno, criaturas misteriosas: nosotros, y los autómatas biológicos que nos acompañan. Lo hace sin copiar de original alguno. Solaris recrea a partir de los originales, de los atormentados científicos que hollan su suelo.

Solaris es indescifrable, como es la Tierra y como lo es cualquier Mundo. Como lo es el Cosmos, con sus secretos sólo parcial y recientemente desmadejados. Los secretos. Así lo hemos percibido siempre, y transmutado en clave artística, en épocas pretécnicas. Hace milenios: La Biblia ese maravilloso conjunto de alegorías, ejercicio literario inagotable en el que se metaforizan nuestras antiguas y nunca del todo resueltas perplejidades. El libro de Job, la Zarza ardiendo. ¿Porqué, Dios, me haces esto? ¿Porqué tan ciego, irracional, injusto? Porque soy el que soy -responde el Dios-, porque mis caminos son inescrutables. Por mucho que llegues o creas llegar a escrutarlos, en el futuro inconcebible. Por mucho que muerdas el árbol de la Ciencia, mis razones se te escaparán siempre. Lucharás por tu vida y por tu inteligencia y por tu orden y tu equilibrio, y un buen dia un azar fortuito acabará contigo, te borrará a tí y a tus desconciertos. ¿Cual es el sentido? Búscalo tú. Invéntatelo.

Nos hallamos en Solaris, como Kelvin. En un Planeta que escarba dentro de nosotros y nos desafía. Un Planeta-Zarza que arde. Al que se interroga y no responde o lo hace evasivamente. ¿Por qué nos haces esto, por qué nos confrontas con lo mas profundo de nuestra (sub)Conciencia?. ¿Con nuestros dolores o nuestros sueños? ¿Por qué nos los colocas ante los ojos, cuando nos hemos pasado media vida tratando de desdibujarlos?

Eso que quereis desdibujar -hubiera podido murmurar el Planeta Consciente- sois vosotros mismos. Pues no sois otra cosa que vuestros sueños y vuestros deshechos. Aqui los teneis. Plantadles cara.

Solaris, imaginado por Dominique Signoret

Solaris en Suite 101

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Sarkozy and Segolène.

Francia lo que tiene es un bachillerato serio, eso es todo.

A la Royal la llaman la Zapatera. No conozco bien al personaje, tengo que concentrarme un poco más en lo que dice. Suponiendo que lo que diga sea algo más que la habitual prosa poética de los progres, emocionada y lloriqueante, esa que tiene tanto tirón televisivo.

Pero o mucho me equivoco o no es más que la versión francesa de la izquierda postmoderna, relativista y flácida de personajes como ZP, ese santurrón, ese buenista, el politiquillo de spray y de pintada, o también de nuestra homeópata la señora Geli, consellera catalana de Sanitat i Chamanisme.

Francia es la patria del Cartesianismo. Es muy fuerte su tradición racionalista. Es una de las mecas de la Razón y del Logos. La Ilustración arraigó en su suelo como en ningún otro de los suelos. Paradójicamente (y es tan sólo porque Francia da mucho de sí) también es la patria, o una de las principales patrias, del “Pensamiento” Postmoderno. Ese que pretende (en Literatura) que lo mismo da Batman que Shakespeare (Bref, es todo cultura) y que Otelo y Hamlet fueron escritas por las fuerzas sociales del Renacimiento Inglés (!) y no por el titiritero de Stratford.

Ese que pretende (en Ciencia) que el discurso científico es tan sólo una variante o una forma más de la cultura (un ejemplo ya clásico, el de la señorita Kristeva, deslumbrante: ¿Es la ecuación de Einstein E=mc2 sexuada?). Ese que pretende, en Política, que el discurso buenista y el buen rollete (y el spray y la consigna sesentayochista) resuelven todos los problemas, la impecabilidad moral del adolescente que lo “arregla” todo en tres meses. Ese “pensamiento” (el postmoderno) que en Educación patrocina leyes y sistemas educativos enemigos de la excelencia, de la creatividad y de la individualidad, prefiriendo igualar a todos los alumnos a la baja, aguarlos, pues lo contrario deben considerarlo aristocrático y antidemocrático, por lo que se ve.

Ese que en Sanidad pretende (también ahí) demoler el legado ilustrado y de la medicina occidental y científica, y colocar a un mismo nivel la farmacología y sus mecanismos de acción prolijamente descritos y experimentalmente comprobados, con la redivivas chamánicas.

Espero que gane Sarkozy. El machista, reaccionario, autoritario y sinverguenza Sarkozy. Y ganará, vaya que sí. Justamente porque en Francia existe todavía el bachillerato y la costumbre de abordar racionalmente los problemas y no echar mano del spray a la primera complicación, como hace la pandilla postmoderna que gobierna en España y en Cataluña.

Ganará Sarkozy porque Francia no es sólo patria de Lacan and Company, sino también de Renato Descartes. La nación donde más eficazmente se depuró el pensamiento mágico durante el XVII y el XVIII, por abundantes restos que quedaran en otros países, como el nuestro. Los postmodernos lo tienen chungo allí, por mucho que hayan medrado en las universidades francesas, ellos y su pensamiento oscurantista. Su desesperado intento de cargarse el legado de la Ilustración en todos los campos.

Atrévete a pensar”, decían los empelucados dieciochescos. Lo último que quiere ZP (y quizá también la Royal, la Zapatera) y sus amigos es que se piense. Prefieren que se pinte.

El temps ho devora tot. El temps (Cronos, Saturn) va menjant-se tot allò que troba al seu camí.

De vegades, succeix que un blogger devora el seu blog, estupefacte. Un blog que té ja un cert tamany, un volum respectable, bombolla petita de realitat pròpia i compartida, bombolleta de realitat, de espai-temps personalitzat, un circulet virtual i autònom d´un jo propi i d ‘ uns altres, propis també, que et visiten i t´acaronen.

Aleshores, el blogger esdevé personatge mitològic i esdevé Saturn. Saturn, Cronos, esdevé. I devora el blog, aterrat, estupefacte. Això li va passar a Dianoia, una tarda d´abril, que va devorar el seu blog. M´agradava aquell blog. Hagués volgut que no l´hagués devorat aquella tarda o matí d´abril.

En aquell blog hi havia un tubo que m´agradava. Una recreació de Gary Jules feta, crec, als 2000, d´una peça del Tears For Fears de l ‘ àlbum The Hurting, 1983: Mad World. La recreació va sortir al frikifilm Donnie Darko (2001)

M´agrada molt el temeta dels TFF. Fa vint anys que la vaig sentir per primera vegada i no he oblidat la seva lletra fosca, ombrívola. Ombrívola, d´aquells quasibé adolescents que el 1983 (anys 80, a sobre!) eren els Tears For Fears. I la versió de Gary Jules està, penso jo, més a to encara amb el contigut de la canço, amb els lyrics, ja que es una construcció sonora molt més melancòlica encara que l´original.

Bueno, com que la Dianoia va devorar el seu fill, el seu blog -i va devorar també el Gary Jules que contenia- llavors, el torno a rescatar jo, perque val la pena.

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Coda: darrerament escric posts en català perque he observat dugues coses.

a) no sembla just que una llengua hagi de tenir continguts únics, ideològicament uniformes, como li passa al català, que a voltes sembla que només serveix per vehicular identitat. En espanyol es pot fer espanyolisme i antiespanyolisme. A l ‘ Amèrica Llatina es vomita molt d´antiespanyolisme en llengua espanyola, no pas en quechua. Així ha de ser, car una llengua ha de vehicular tot tipu de material ideològic i no només floretes o unanimitats irreals. Així que avui he decidit utilitzar el català per parlar de música i no, com fins ara, per parlar tan sols de temes de política catalana.

b) técnicament faig servir millor el castellà. Tinc un vocabulari molt més ric. Les meves lectures han estat principalment en castellà. De petit, destrossava objectes en castellà (car una llengua, segons Herder, és una visió del món i així jo destrossava en castellà). El risc en el que he caigut sovint en espanyol, llengua d ‘ En Lluís de Gòngora i Argote: el barroquisme. Com he comprovat amb alarma creixent en els darrers posts. No és la primera vegada que em passa aixó. I quan això en passa, em passo durant un temps a l´escriptura en català, en la que soc molt més límpid i menys recargolat -en tenir menys vocabulari- i això resulta beneficiós també pel meu castellà, que perd barroquisme.

Imma Mayol bona1

De nou, eleccions. Municipals, aquest cop. Quin cop. Tot plé de cartellets i de caretos un altre cop.

Altre cop, slogans molt treballats. El creatius, l’ enginy, que no descansa. Sobre tot aquest que treballa pels postmoderns, els de l´esquerra flàcida, del pensament flàcid. L´esquerra homeòpata de la senyora Geli.

Aqui tenim a la senyoreta Mayol, senyora de Saura, d´esquerres, inteligent i ecologista. I antisistema, darrerament. La senyoreta Mayol (senyora de Saura) fa la seva petita contribució a la espanyolissima cultura de les segones residències amb la seva mansioneta estiuenca a la Costa Brava, mansioneta que okupen ella i presumiblement el senyor Saura (en ser ella senyora de Saura, ella, la senyoreta Mayol)  els caps de setmana de temporada i durant la temporada. No vull fer bloggo- demagògia. Qui no te avui una segona residència? Fins i tot jo la tinc. És nomès que a mi em falta encara la primera. Contrariament a la senyoreta Mayol, senyora de Saura, que té primera i té segona.

La senyoreta Mayol, senyora de Saura, és simpatitzant del moviment okupa i, segons es veu, dels slogans del 68. Sigueu realistes, demaneu l´impossible, deien els senyorets aquells durant el seu picnic parisenc, la seva marxeta sobre Paguí. La senyoreta Mayol, de casada Saura, n´és molt, de realista. Deu meu senyor, si n’ és: diu que construirà 40. 000 habitatges protegits. Protegits del sol, serà. El que no ha aclarit, la senyoreta Mayol (Mm. Saura) és a on construirà aquests habitatgets protegits (del sol), a quin puesto? Als solars que l´ajuntament va venent a particulars per treure´s calerons, poder?

La senyoreta Mayol, de soltera, no perdó, de casada, m´atabalo, Saura, la senyoreta aquesta de les ulleretes de diseny, aquesta senyoreta de les metxes, diu que és antisistema. Qué potser hi ha algú a Barcelona que no ho sigui, senyoreta? Consulti amb el seu creatiu. Afegiré un cop més que la senyora-senyoreta és (deu ser) afeccionada a les consignes del 68. Altra perla dels noiets parisencs: sota els adoquins hi ha la platja. Sota els adoquins hi ha la segona residència. Sota els adoquins hi ha la segona residència buida, fantasmàtica, durant tot l´any. Sota els adoquins hi han la llum i el sol. El sòl que venen a particulars. Sota els adoquins hi ha la senyoreta Mayol-Saura i no vull fer demagògia. Al cap i a la fí, ella no te la culpa de que el pais sigui com és, i de que els presidents de clubs de fútbol siguin constructors i no pas altra cosa. La senyoreta-senyora no fa que pujar-se al carro.

La senyoreta Mayol, inteligent, d´esquerres i ecologista, la senyoreta governa a Barcelona (ella o el seu partit, IC-V, tant és) desde el 1995, tras la genial idea del genialoide Maragall d´obrir la porta del seu govern municipal als postmoderns, als flàccids. Mira com hem acabat, Maragallet, reinvindicant el chamanisme, noves formes (Geli, 2007). La senyoreta Mayol (o el seu partit, tant és) governa desde el moment precís en que van repuntar els preus de l´habitatge, en que els preus van començar a pujar el 20 o el 30 % cada any.

Es dirà: Qué té que veure això amb la senyoreta Mayol, senyora de Saura, o amb el seu habitatge de la Costa Brava, amb la Llum i el Sol i el Sòl?

No rés. Potser han estat tot un seguit de coinciències. Segurament. Jo que sé. Jo ja no sé res. És tot molt complicat. Estic cansat i m´atabalo una mica. Tinc ganes de fotre-li una ostia a algú i no se a qui. Potser a la senyoreta Mayol, si la tingués a má. Tant me fa. L´enemic avui dia es molt nebulós. Potser victimes i butxins som els mateixos, tenim tots una part de cada, bicèfals som.

Només dir-li a la senyoreta Mayol, senyora de Saura, que canvii el rotllet aquest de l´ esquerra inteligent i ecologista, que ja canta el Virolai, això.

Au, que els creatius tenen molts més recursos, senyoreta. I això del per sistema del slogan…qué vol que li digui. Una subtilitat millorable. Parli amb els creatius. Altres vegades s´han guanyat millor les garrofes.

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