Animal Instinct (1998), The Cranberries

Es posible que una letra, unos lyrics, tengan interpretaciones variadas, y que no sean siempre complementarias. Que sean hasta antitéticas, en algún caso.

Un clip es una minipelícula que puede tomar partido por una de las posibles interpretaciones. Tal cosa es lo que hace el clip del Animal Instinct, de The Cranberries.

La minipelícula relata -por vez enésima- el enfrentamiento entre Antígona (la tierra, la sangre) y Creonte (la ley, el Estado). Eso relata. Y toma partido -como suele suceder en el arte, como casi siempre sucede en el arte, y en cierta política irreductible- por, como no, Antígona.

La Antígona rubita a quien Creonte le arrebata los niños. Creonte le arrebata los niños y los toma a su cargo. Porque Creonte desconfía de la capacidad de esta Antígona para ocuparse de los niñitos. I’ ve got an interview in two days, I am gonna get the job, I swear -chilla Antígona, para que los emisarios de Creonte no se le lleven los niños. Los emisarios de Creonte se le llevan los niños.

Antígona lloriquea mientras toma café o tal vez té (suddenly somethin’ has happened to me, while I was having my cup of tea). Antígona reflexiona sobre ella misma (tal vez), reflexiona sobre su destino y el de sus niños. Antígona resuelve arrebatarle los niños -sus niños- a Creonte. Antígona se pone una peluca negra y se acerca hasta la Children’s aid y se lleva a los niños; mete a los niños en el asiento de atras del coche y se los lleva. A los niños. Se los lleva Antígona a los niños y los arrastra carretera y manta por el medio oeste. Porque eso es USA y no el Peloponeso, y en USA las dudas existenciales o las discordias con el Estado se resuelven una de dos: o agarrando un rifle o agarrando la carretera.

El clip toma partido por Antígona y por la sensibilidad y por la sangre. Y al diablo con el Estado. Pero si este Creonte (la administración USA) te confisca a los niños, yo creo que es por que eres una Antígona de cuidado, una mala Antígona, aunque tengas una entrevista en dos dias y vayas a lograr el trabajo (I swear!). Eso pienso yo. Pero el clip piensa otra cosa. Y piensa que el animal instinct es irreductible y eso canta y lo canta a través de una música elegante y una bella y visual poesía de carretera. Porque el instinto y la sangre con poesía y música entran y entra también el culto a la tierra y el culto a la sangre.

Pero una civilización no se construye (sólo) con sangre o con tierra. También con ley, aunque la ley sea menos poética. Como va a ser poética la ley despues de Kafka. En fin. Pero que no nos falte.

1 comentario
  1. Horrach dijo:

    Original sobre todo tu reflexión, Serafín. Nuestra rusoniana sociedad si algo hace es angelizar los instintos personales para demonizar a todo eso que trata de controlarlos (no eliminarlos). Bastantes animalidades tenemos que aguantar como para que se las intente dignificar con cuatro acordes y lueces.

    saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: