Fredric Brown (1906-1972)

Redescubriendo estos dias al gran Fredric Brown en mi Kindle. El autor estadounidense fue una de mis primeras lecturas como early teenager. Y la cosa no dejaba de resultar adecuada, ya que fue uno de los grandes maestros de la época pulp, aquella edad de oro de las revistas policíacas y de ciencia ficción o fantasía que arreciaban en los kioscos estadounidenses en las décadas de los treinta y cuarenta principalmente. Y que justamente devoraban los adolescentes de la época. En especial aquellos con inquietudes científicas, en el caso de la SF. De ahí salieron brillantísimas obras y autores que acabaron convertidos en clásicos. Nuevos Balzacs o nuevos Dickens, porqué no, que también estos dos emergieron de la literatura popular antes de dar el salto a los programas académicos y a la veneración crítica.

Conocía grandes obras como The screaming Mimí o One for the road, que me impresionaron en su dia. El Fredric Brown noir o policíaco. Curiosamente estaba menos familiarizado con el Brown autor de ciencia-ficción, a pesar de mi devoción (que sigo conservando) por ese tipo de narrativa. Asimov, Heinlein o Blish no dejaron mucho espacio a los demás. Hubo una excepción: la famosa antología de relatos de ciencia-ficción prologada por Robert Bloch (y por Miquel Barceló en la edición española) Lo mejor de Fredric Brown (1976). Aparte de ese volumen, que devoré en la edición de Bruguera de 1988, no conocía gran cosa de las incursiones del magnífico autor en uno de los géneros, la SF, que habían cimentado su leyenda.

Dos clásicos de la ciencia-ficción

Descubro ahora por primera vez dos clásicos del Brown autor de SF: What Mad Universe (1949) y The Mind thing (1961). Dos rotundos pulps, sí, pero de alta categoría. Con personajes vivos, reflexivos y proactivos, muy norteamericanos,  a quienes les suceden cosas en apariencia sobrenaturales (aunque rigurosamente enmarcadas en la explicación racional) y a las que se sobreponen con audacia, ingenio y sentido práctico. Los argumentos irresistibles, con momentos de tensión colocados con mano experta y no pocas dosis de humor e ironía, junto a un inequívoco sabor de época (1940s, 1950s). La capacidad endiablada del autor de Ohio para atraparte, algo que no puede dejar de analizar el aprendiz de escritor. Ingredientes que hacen de estas obritas una experiencia literaria de primer orden. Del mismo modo que el jazz, popular en su dia y contemplado con suficiencia por los highbrow del momento, es hoy dia una música casi elitista, lo mismo podría decirse de los grandes clásicos del mundo pulp, de aquellas inolvidables literaturas estadounidenses de kiosco que arreciaron en el segundo tercio del siglo XX.

(Ahi van dos enlaces de las versiones castellanas de What mad universe y The mind Thing. Primero os bajais los PDFs (o los Word, que habreis de convertir a PDF) Luego los pasais a MOBI con el Calibre y a continuación directo al Kindle. Enjoy!)

images (1)Recupero una pequeña reseña del 2002 sobre la antología Lo mejor de Fredric Brown.

El espléndido escritor de género que fue el norteamericano Fredric Brown (1907-1972) encuentra en este volumen una excelente antología de algunos de sus mejores relatos. La recopilación corre a cargo de Robert Bloch, el célebre autor de Psycho, e incluye algunas muestras de la habilidad inigualable que tenía Brown en la técnica del relato corto o supercorto. Algunas de estas mini-narraciones, como Imagínate, Pesadilla en amarillo, Experimento o Aún no es el fin son simplemente inolvidables para cualquier lector aficionado. En el volumen encontramos también cuentos algo más largos, como Nada serio o Arena, que resultan igualmente impagables y que forman parte, muy probablemente, de lo mejorcito que se ha escrito de entre las toneladas de literatura de ciencia-ficción que produjo el cientifista siglo XX. El autor de Cincinnati no sólo cultivó el relato breve, también escribió novelas y narraciones largas como Marciano vete a casa (1955) o la Mente asesina de Andrómeda (1961).

Para mi, Brown es un autor especialmente entrañable. Una de mis más remotas lecturas fue la policíaca Un trago para el camino (One for the Road), en el número 21 de aquella popular colección de quiosko de la extinta Editorial Bruguera Club del Misterio, cuyos volúmenes conservo como oro en paño. Más tarde, y justamente de la mano de Bloch y su The best of Fredric Brown, descubriría al Brown autor de ciencia-ficción. El libro es una excelente introducción al mundo de un escritor imprescindible en la literatura estadounidense de género del ya pasado siglo. Cuenta, además de las decenas de relatos, con una presentación del antologista Robert Bloch (que trató personalmente a Brown) y un prólogo de Miquel Barceló, probablemente la máxima autoridad en materia de ciencia-ficción de nuestro pais. (SGL, 2002)

About these ads

Un pensamiento en “Fredric Brown (1906-1972)

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s